A raíz de nuestro reciente repaso por los juicios de Núremberg, donde la responsabilidad de los intérpretes alcanzó una dimensión histórica, nos parece fundamental reflexionar sobre uno de los pilares que sostiene nuestra labor diaria: la confidencialidad.
Sabemos que cuando se contratan nuestros servicios de interpretación, ya sea para una junta de accionistas, una negociación de patentes o un proceso judicial, no solo se busca una voz; se busca un depositario de información sensible. Por eso, en esta entrada compartimos por qué el secreto profesional es uno de los activos más valioso que ofrecemos en nuestro equipo.
Un compromiso que guía cada paso
Entendemos que la pericia lingüística es el requisito mínimo, pero creemos que la lealtad hacia el contenido y la discreción es lo que nos define como intérpretes de conferencia de primer nivel. En nuestro sector, no consideramos el secreto profesional como una simple cortesía, sino como una obligación deontológica que asumimos con el mismo rigor que un abogado o un médico.
Somos conscientes de que en contextos de alta competitividad empresarial, el “qué se dice” es tan crítico como el “quién lo escucha”. Por ello, en AIM (Agrupación de Intérpretes de Madrid), articulamos nuestro protocolo de confidencialidad en distintos niveles:
1. Custodia segura de materiales: Empezamos a proteger la información mucho antes de la reunión, con protocolos de seguridad para todos los discursos, informes y balances que recibimos para nuestra preparación.
2. Confidencialidad corporativa: En reuniones de alto nivel o procesos de due diligence, gestionamos datos financieros y estrategias de mercado que aún no han salido a la luz. Nuestra meta es ser “invisibles” y mantener una discreción absoluta.

Nuestra garantía diferencial: La certificación ISO 23155
En AIM (Agrupación de Intérpretes de Madrid), somos conscientes de que la confianza debe demostrarse con hechos. Por ello, nos hemos dotado de la certificación ISO 23155, el estándar internacional específico para servicios de interpretación de conferencias.
Esta certificación avala que nuestros procesos operativos y éticos cumplen con los niveles de exigencia más altos del mercado. Al trabajar con nuestro equipo certificado, garantizamos una gestión profesional de los recursos y una confidencialidad totalmente blindada, minimizando cualquier riesgo para los proyectos de quienes confían en nosotros.
Trabajamos con total seguridad
En un mundo donde la información es el activo más preciado, medimos nuestra profesionalidad por la capacidad de guardar silencio. Nos esforzamos para que, al terminar cada jornada, nuestros clientes tengan la tranquilidad de saber que lo hablado en la sala de reuniones se queda allí.
¿Necesita coordinar la interpretación de una reunión de alta sensibilidad? Estamos a su disposición para asegurar que la comunicación fluya con la máxima garantía y la discreción que la certificación ISO 23155 nos exige.