En julio, AIIC celebra en Casablanca su encuentro anual sobre ética profesional. Es una buena excusa para explicar qué significa, en la práctica, trabajar con intérpretes que pertenecen a la única asociación internacional de referencia en interpretación de conferencia.

Qué es AIIC

La Association Internationale des Interprètes de Conférence fue fundada en 1953 con un objetivo claro: establecer y mantener los estándares de la profesión a escala mundial. Ser miembro no es automático ni honorífico. Exige formación acreditada, un número mínimo de días de trabajo profesional, el aval de otros miembros en activo y el compromiso explícito con un código deontológico que no admite excepciones ni gradaciones.

Qué implica para sus eventos

Contratar intérpretes de conferencia miembros de AIIC supone, entre otras cosas:

Preparación documentada. Antes de cualquier encargo, las intérpretes estudian el orden del día, la terminología del sector, los nombres de las personas ponentes y los documentos que se les faciliten. No improvisan.

Trabajo en binomio. En todo momento hay dos intérpretes por cabina, con rotaciones planificadas para que la calidad no decaiga a lo largo de la jornada. No es una cuestión de preferencia: es un estándar de la profesión.

Confidencialidad absoluta. Lo que se dice en sala se queda en sala. Siempre. El código deontológico de AIIC regula esto con tanta claridad que no deja lugar a interpretaciones.

Condiciones técnicas normalizadas. La norma ISO 23155 y otras estándares internacionales definen las condiciones de trabajo mínimas que garantizan la calidad del servicio. No son recomendaciones: son requisitos.

AIM en este contexto

Todas las intérpretes de AIM son miembros de AIIC. No es una excepción ni un plus: es el punto de partida.

Entre ellas hay profesionales acreditadas a título individual ante instituciones como la Unión Europea y el sistema de Naciones Unidas —un reconocimiento que no se concede por formación, sino por experiencia evaluada y contrastada en el terreno. AIM es, además, adjudicataria del contrato de servicios de interpretación simultánea del Congreso de los Diputados, en unión temporal con AIB, el referente equivalente en Barcelona. No son anécdotas: son el reflejo de un nivel que se demuestra donde el margen de error es cero.

Por qué esto importa

Cuando el éxito de un evento depende de que cada palabra llegue con la precisión que merece —en una cumbre, en una jornada sectorial, en una sesión con participantes de varios países—, el margen de error es cero. La membresía en AIIC no garantiza la perfección, pero sí garantiza que quienes están en cabina han pasado por los filtros más exigentes de la profesión y trabajan bajo un marco ético claro.

Si ya cuenta con AIM como aliado, esto es algo que conoce de primera mano. Si está evaluando opciones, es la pregunta que conviene hacerse: ¿son miembros de AIIC?