Guía para quienes trabajan con idiomas en sus eventos
El 30 de septiembre es el Día Internacional de la Traducción e Interpretación, conocido como DIT. Cuatro días antes, el 26 de septiembre, se celebra el Día Europeo de las Lenguas. Para quienes organizan eventos con audiencias plurilingües, estas dos fechas son una buena ocasión para entender qué hay detrás de un servicio de interpretación profesional.
El Día Internacional de la Traducción e Interpretación: origen y significado
El DIT fue proclamado por la Federación Internacional de Traductores (FIT) en 1991 y reconocido por las Naciones Unidas en 2017. La fecha no es arbitraria: el 30 de septiembre es el día de San Jerónimo de Estridón, patrón de la traducción, quien a finales del siglo IV tradujo la Biblia al latín. Más de dieciséis siglos después, trasladar significados entre lenguas con precisión y sin distorsión sigue siendo igual de exigente.
El Día Europeo de las Lenguas: diversidad con implicaciones reales
El Consejo de Europa celebra el Día Europeo de las Lenguas desde 2001. Europa cuenta con más de 200 lenguas autóctonas, y en muchos eventos esa diversidad tiene implicaciones directas: la posibilidad de que los participantes se expresen en su propio idioma depende de que haya interpretación profesional disponible. Tener personas que hablen varios idiomas en la sala no lo cubre. La interpretación es una disciplina con formación, acreditación y metodología propias.
Traducción e interpretación: la distinción que más confunde
Quien organiza un evento multilingüe por primera vez suele confundir los dos servicios. La traducción es escrita y diferida: la profesional trabaja con un texto, dispone de tiempo y puede revisar. La interpretación es oral e inmediata: la intérprete recibe el discurso en tiempo real y produce su versión en otro idioma sin pausa.
En la interpretación simultánea —la modalidad habitual en conferencias, congresos y cumbres—, la intérprete trabaja desde una cabina insonorizada, recibe el audio a través de auriculares y habla al mismo tiempo que el orador. El margen de error es mínimo. La preparación, en cambio, puede durar días: documentación técnica, glosarios especializados, coordinación previa con la organización.
Qué garantiza trabajar con intérpretes miembros de la AIIC
La Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias (AIIC) es el único organismo de acreditación reconocido internacionalmente para esta profesión. Sus miembros han superado un proceso de admisión riguroso y están sujetos a un código deontológico que obliga a la confidencialidad absoluta sobre el contenido de las reuniones y a la neutralidad en la transmisión del discurso: la intérprete reproduce el registro, la fuerza y la intención del original, sin suavizar ni elevar.
Para reuniones con contenido sensible o de alto nivel, esta garantía deontológica es tan relevante como la técnica.
Qué certifica la ISO 23155
La norma ISO 23155 establece los requisitos de calidad para los servicios de interpretación de conferencias: planificación del servicio, cualificación de las intérpretes, condiciones técnicas de las cabinas y control de calidad. Que una empresa esté certificada bajo esta norma significa que sus procesos han sido auditados por terceros. Para el cliente, es una base objetiva desde la que exigir y comparar antes de firmar un contrato.
Si tiene previsto un evento multilingüe en el cuarto trimestre
La demanda de servicios de interpretación se concentra en septiembre, octubre y noviembre. Si su organización tiene un evento multilingüe en esos meses, la planificación no debería dejarse para las últimas semanas.
En AIM acompañamos a las organizaciones desde la fase de diseño: asesoramos sobre la modalidad más adecuada, la configuración técnica y el perfil de especialización según el contenido del evento. Puede contactar con nosotros en aim@interpretesmadrid.es o a través del formulario de contacto de interpretesmadrid.es.